Grupo Emera Grupo Emera Grupo Emera Grupo Emera
  • Inicio
  • Quienes somos
  • Servicios
  • Residencias
  • Centros de día
  • Noticias
  • Contacto
    • SOLICITA INFORMACIÓN
    • TRABAJA CON NOSOTROS
    • SUGERENCIAS, AGRADECIMIENTOS Y RECLAMACIONES
    • CANAL DE COMUNICACIÓN
    • COMITÉ DE ÉTICA
  • Trabaja con nosotros
  • Área Privada
Grupo Emera Grupo Emera
  • Inicio
  • Quienes somos
  • Servicios
  • Residencias
  • Centros de día
  • Noticias
  • Contacto
    • SOLICITA INFORMACIÓN
    • TRABAJA CON NOSOTROS
    • SUGERENCIAS, AGRADECIMIENTOS Y RECLAMACIONES
    • CANAL DE COMUNICACIÓN
    • COMITÉ DE ÉTICA
  • Trabaja con nosotros
  • Área Privada
Oct 29

Conocer a la persona: cómo la historia de vida cambia el día a día de los equipos Emera

    Historia de vida

    Saber que una persona fue maestra durante cuarenta años, que le gusta desayunar con la radio puesta o que se pone nerviosa al caer la tarde porque era la hora de recoger a sus hijos no es un detalle menor. En los centros Emera, ese conocimiento forma parte del trabajo diario y transforma tanto el cuidado como la experiencia de quienes lo hacen posible.

    Mucho más que una ficha 

    La historia de vida es una de las herramientas centrales de la Atención Centrada en la Persona, el modelo que guía el trabajo en los centros Emera. Consiste en recoger, junto a la propia persona y a su familia, aquello que ha dado forma a su vida: dónde creció, a qué se dedicó, quiénes son las personas importantes para ella, qué le gusta, qué le molesta y cómo le gusta que se hagan las cosas. 

    El proceso puede empezar antes de la llegada al centro o en los primeros días tras el ingreso, según la organización de cada centro. La familia recibe un cuestionario que puede completar con calma, y en las entrevistas con el equipo se profundiza en los intereses de la persona, su rutina y todo aquello que forma parte de su vida. El objetivo es entender tres cosas: quién era, quién es y quién quiere ser. 

    Siempre que es posible, es la propia persona quien cuenta su historia, sus gustos y sus costumbres. Cuando un deterioro cognitivo lo dificulta, la familia y las personas más cercanas cobran un papel clave. Durante el ingreso, la información se revisa y se completa con todo lo que quieran añadir. 

    Esa información no se queda en un archivo. El equipo técnico puede consultarla siempre que sea necesario y, además, recibe un resumen con los aspectos más relevantes de la persona. Para el equipo auxiliar hay dos copias impresas: una en la habitación y otra en una carpeta en cada planta. En algunos centros, la de la habitación se guarda en el armario, donde solo la ven la persona residente, su familia y los profesionales que la cuidan; en muchos otros se coloca a la vista, siempre con el consentimiento informado previo de la familia. Así, si en algún momento cambia la persona que la atiende, quien llega puede conocerla desde el primer día y ofrecerle el mejor cuidado posible. 

    El resultado es que, detrás de cada habitación, hay una biografía. Y eso cambia la forma de trabajar. 

    De las tareas a las personas 

    Para los profesionales, conocer la historia de vida de cada residente convierte la rutina en algo personal. Un aseo, una comida o un paseo dejan de ser tareas de una lista y pasan a ser momentos que se adaptan a quien los vive. 

    En la práctica, esto se traduce en gestos muy concretos: 

    • Saludar a alguien por el nombre con el que siempre le han llamado, aunque no sea el que figura en el DNI. 
    • Respetar sus costumbres en el aseo, como la colonia que ha usado siempre o el orden en que le gusta arreglarse. 
    • Sacar una conversación sobre el campo, la costura o el fútbol con quien sabe que disfruta de ella. 
    • Proponer actividades con sentido para cada persona, y no solo actividades para el grupo. 

    Estos detalles facilitan el trabajo. Una persona que se siente reconocida colabora más, está más tranquila y participa con más ganas. Y el profesional nota esa diferencia cada día. 

    Entender antes de actuar 

    Donde la historia de vida demuestra todo su valor es en las situaciones más complejas, especialmente con personas que conviven con un deterioro cognitivo. Cuando alguien no puede explicar qué le pasa, su biografía ayuda a entenderlo. 

    Los trabajadores de Emera lo han visto de cerca. Un ejemplo de esto es el de un residente con deterioro cognitivo que se levantaba continuamente y mostraba bastante inquietud, como si estuviera buscando algo, lo que además aumentaba su riesgo de caídas. Tras una reunión de seguimiento, el equipo decidió profundizar en su historia de vida y descubrieron que había trabajado como contable y que para él siempre había sido muy importante llevar encima su cartera y su documentación. 

    Con esa pista, el equipo preparó una carpeta con facturas y documentos para que pudiera organizarlos y archivarlos, conectando con la que fue su profesión. También elaboraron reproducciones plastificadas de sus tarjetas y documentos personales con su nombre, y guardaron varias copias, porque cuando no las encontraba se ponía nervioso. «Desde que dispone de su carpeta de facturas y de sus tarjetas, consigue permanecer tranquilo durante más tiempo, lo que también ayuda a reducir las situaciones en las que se levanta continuamente y, con ello, el riesgo de caídas», explica Zulema Almaráz, Trabajadora Social de Emera. 

    «Son detalles aparentemente pequeños, pero en su caso están vinculados con elementos que han formado parte de su identidad y de su vida cotidiana durante muchos años», añade. 

    Tener esa información da a los equipos recursos reales para anticiparse y responder con calma, en lugar de improvisar. Es también una de las bases que permiten a muchos centros Emera trabajar sin sujeciones y avanzar como Centros amigables con las personas mayores con demencia: cuando se conoce a la persona, hay alternativas. 

    Para los profesionales, esto significa menos incertidumbre y más seguridad en su trabajo. Saber por qué ocurre algo reduce la tensión de los momentos difíciles y ayuda a vivirlos de otra manera. 

    Un trabajo con más sentido 

    Conocer la historia de las personas a las que se cuida también cambia la relación con el propio trabajo. El vínculo que se crea con cada residente es más cercano y más real, y eso se refleja en cómo los profesionales viven su día a día. 

    Cuidar a alguien de quien se conocen sus logros, sus afectos y sus pequeñas manías da sentido a cada jornada. El esfuerzo se ve recompensado en una sonrisa, en una conversación que antes no existía o en una familia que agradece que su madre siga siendo tratada como ella misma. 

    Además, la historia de vida es una tarea compartida. Gerocultores, enfermería, terapia ocupacional, psicología, cocina, limpieza o recepción aportan lo que observan y se apoyan en lo que saben los demás. Esa información común refuerza el trabajo en equipo y la colaboración con las familias, que se convierten en aliadas en el cuidado. 

    Zulema lo nota especialmente en la relación con las familias: «Poco a poco nos vamos convirtiendo en personas de referencia y confianza. En muchos casos, las familias sienten que pueden apoyarse en nosotros y compartir sus preocupaciones, dudas o necesidades con mayor tranquilidad». 

    Y a nivel personal, asegura que le aporta muchísimo: «Me recuerda cada día que detrás de cualquier necesidad, diagnóstico o dificultad hay una persona con toda una historia detrás que merece ser conocida y respetada». 

    Cuidar a quien se conoce 

    En Emera, la historia de vida no es un documento más, sino una forma de mirar. Permite que cada persona residente siga siendo quien es y que cada profesional encuentre en su trabajo algo más que tareas: relaciones, aprendizaje y la satisfacción de saber que su cuidado tiene nombre propio. 

    Por eso, a quien empieza en Emera, Zulema le pide que no vea la historia de vida «simplemente como un cuestionario que hay que completar al ingreso, sino como una herramienta viva que podemos utilizar en el día a día». Y lo resume así: «Cuanto mejor conocemos la historia de una persona, mejor podemos entender quién es y cómo quiere ser acompañada». 

    Porque cuidar bien empieza por conocer bien.

    • Facebook
    • Twitter
    • LinkedIn
    • E-Mail

    Comments are closed.

    Últimos artículos:

    • Conocer a la persona: cómo la historia de vida cambia el día a día de los equipos Emera
    • Dónde solicitar ayuda por cuidar a un familiar: guía para acceder a prestaciones y recursos
    • La importancia de la sociabilización en la salud mental de las personas mayores
    • Actividades para personas mayores en Vigo: guía local para mantenerse activo

    Artículos relacionados:

    • Modelo de atención centrado en la persona: qué es y…
    • Deshidratación en ancianos: síntomas, causas y cómo…
    • 12 ejercicios en silla para mayores fáciles y seguros
    • Fases del alzhéimer: cómo evoluciona la enfermedad…

    Nuevas aperturas en:

    • Emera Almería
    • Emera Móstoles
    • Emera Murcia

    Últimas noticias

    • Conocer a la persona: cómo la historia de vida cambia el día a día de los equipos Emera
    • Dónde solicitar ayuda por cuidar a un familiar: guía para acceder a prestaciones y recursos
    • La importancia de la sociabilización en la salud mental de las personas mayores
    • Actividades para personas mayores en Vigo: guía local para mantenerse activo
    • Emera: cinco años cuidando en Murcia desde la historia de cada persona

    Contacto con central

    Phone: 910 311 301 Fax: Horario: 9.00 a 18.00 h. E-Mail: info@emera-group.es Web: https://emera-group.es/
    Aviso legal - Política de privacidad - Política de cookies - Política de calidad - Política de seguridad de la información