Cuidar a un ser querido mayor, especialmente cuando aparecen signos de deterioro cognitivo, plantea retos diarios que a veces parecen difíciles de superar. La roboterapia se presenta hoy como un puente emocional capaz de reconectar a las personas con su entorno, calmar la ansiedad y despertar sonrisas que parecían dormidas.
En Grupo Emera entendemos que la innovación debe ir siempre de la mano de la calidez humana. Por eso, hemos integrado esta terapia en nuestros centros para mejorar el bienestar de los adultos mayores.
- La roboterapia es una terapia no farmacológica que utiliza robots sociales con apariencia de mascota (por ej., gatos o perros) para brindar compañía, estímulos positivos y apoyo emocional a los adultos mayores.
- Proporciona bienestar integral: calma las emociones, mantiene la mente activa, conecta a las personas entre sí y promueve el movimiento natural.
- En pacientes con Alzheimer y demencia frontotemporal, donde son frecuentes la agitación y los cambios de conducta, la roboterapia logra reducir estos síntomas sin fármacos.
- No reemplaza por completo a las mascotas reales ni al trato humano, sino que las complementa cuando un animal vivo no puede estar presente.
¿Qué es la roboterapia?
La roboterapia es una intervención terapéutica no farmacológica que emplea robots sociales con apariencia de animales domésticos para estimular las capacidades cognitivas, emocionales y sociales de personas mayores [4].
Estos dispositivos están equipados con sensores avanzados, inteligencia artificial y texturas realistas que les permiten reaccionar al tacto, la voz y el movimiento. Por ejemplo, un gato robótico puede mover la cola, ronronear cuando se le acaricia y “buscar” el contacto con la persona, creando una interacción emocional auténtica.
Al igual que la terapia asistida con animales, la roboterapia busca mejorar el bienestar integral del adulto mayor mediante la conexión con un “compañero” animal. La gran diferencia es que aquí el “animal” es electrónico, lo que evita problemas de alergias, cuidados o disponibilidad que a veces impiden tener una mascota viva en una residencia [1].
De hecho, especialistas en geriatría destacan que la roboterapia complementa a las terapias con animales, cubriendo esos momentos en que no es posible llevar un gato o perro real al centro [3].
¿Cómo funciona la roboterapia?
Durante las sesiones de roboterapia, la persona interactúa directamente con el robot en un entorno supervisado por profesionales. La presentación del dispositivo se realiza de forma progresiva: el terapeuta lo introduce explicando que “este gatito especial” va a acompañarle, observando la reacción inicial para asegurar comodidad y aceptación [2].
Las sesiones duran entre 30 y 45 minutos, realizándose de forma individual o grupal. El formato grupal fomenta la conversación entre residentes; los participantes comparten al robot por turnos, comentan sus reacciones y se ríen juntos, lo que añade un valor terapéutico extra.
En fases iniciales de demencia, las sesiones se orientan a ejercitar la memoria; en etapas avanzadas, el enfoque se centra en proporcionar calma y reducir la ansiedad. Este enfoque profesional y personalizado es el que aplicamos en nuestra residencia para mayores, donde cada sesión se adapta a las necesidades específicas de cada residente.
Beneficios de la roboterapia en personas mayores
La roboterapia aporta múltiples beneficios en áreas emocionales, cognitivas, sociales e incluso físicas para las personas mayores. A continuación, detallamos cómo esta terapia impacta positivamente en cada aspecto de la vida de un adulto mayor.
Beneficios emocionales
- Mejora el estado de ánimo: tras unas semanas de sesiones, los mayores están más tranquilos, sonríen más y muestran menos ansiedad o tristeza.
- Proporciona un efecto relajante: acariciar al gato robótico disminuye los niveles de estrés, ansiedad, enojo y miedo, particularmente en pacientes con Alzheimer y demencias.
- Reduce la soledad: el robot aporta sensación de compañía y propósito (“tengo algo a quien cuidar”), previniendo síntomas depresivos [5].
- Regula emociones alteradas: en pacientes con demencia avanzada, baja la agresividad, reduce la agitación e induce estados de calma en momentos de confusión o irritabilidad.
- Aumenta la motivación: disminuye síntomas de depresión leve y apatía, mejorando la disposición para participar en otras actividades.
Beneficios cognitivos
Aunque pudiera parecer solo un juego tierno, la roboterapia actúa como una eficaz terapia de estimulación cognitiva. Mientras acarician, hablan o cuidan al robot, los mayores entrenan habilidades mentales sin darse cuenta de que están ejercitando su mente.
- Estimula atención y percepción: la interacción con el robot requiere mantener la atención en sus movimientos y sonidos, entrenando concentración sin que la persona lo perciba como esfuerzo.
- Mejora memoria y funciones cognitivas: se han documentado mejoras en atención, percepción y memoria en residentes con deterioro cognitivo leve y moderado desde las primeras semanas.
- Desencadena recuerdos del pasado: al acariciar al gato, muchos mayores hablan espontáneamente de mascotas que tuvieron años atrás. Por eso, la roboterapia ayuda a ejercitar la memoria a largo plazo y mantener activas las conexiones cognitivas.
- Reactiva memoria en pacientes con demencia: incluso personas poco comunicativas recuerdan el nombre de su primer perro o detalles de su juventud al interactuar con el robot.
- Trabaja orientación espacial: el mayor sigue con la vista los movimientos del robot y lo ubica en el entorno, manteniendo activas sus referencias visuales.
Beneficios sociales
- Fomenta la comunicación y el compañerismo: las sesiones grupales favorecen la comunicación entre los participantes, la complicidad y el compañerismo [6].
- Rompe el aislamiento: personas que normalmente no interactúan con sus compañeros empiezan a charlar y comunicarse con ellos durante las sesiones con el robot.
- Actúa como catalizador social: el dispositivo se convierte en una “excusa” para iniciar conversaciones entre residentes, familiares o cuidadores.
- Promueve la comunicación bidireccional: se estimula la comunicación tanto entre los pacientes como con los cuidadores y terapeutas.
¿Por qué es eficaz en Alzheimer y demencia frontotemporal?
La roboterapia ha demostrado ser especialmente útil en demencias avanzadas, como la enfermedad de Alzheimer y la demencia frontotemporal (DFT). Estas condiciones vienen acompañadas de síntomas neuropsiquiátricos (agitación, agresividad, ansiedad y apatía). Los robots terapéuticos abordan estas manifestaciones a través de la estimulación sensorial y emocional sin necesidad de fármacos.
En el Alzheimer, conforme avanza la enfermedad, la persona pierde capacidades cognitivas, pero conserva la capacidad de sentir emociones básicas. Estudios han mostrado que la roboterapia reduce la ansiedad, la agitación e incluso el dolor en pacientes con demencia severa. También se observan menos episodios de agresividad cuando el dispositivo forma parte de la rutina, lo que permite reducir dosis de medicamentos psicotrópicos, evitando sus efectos secundarios.
En los casos de demencia frontotemporal, cuyos síntomas principales son cambios marcados en la personalidad y conductas sociales inapropiadas, la roboterapia ofrece un foco de interacción seguro. Un adulto con DFT que tiende a la agresividad puede canalizar su energía en acariciar al gato y escuchar su ronroneo. Investigadores han reportado que tras introducir sesiones con gatos robóticos, bajaron notablemente los episodios de agresión hacia familiares o cuidadores.
Otro punto a favor es que el dispositivo no requiere lenguaje verbal para interactuar. Establece una comunicación no verbal, a través de caricias, miradas y sonidos, lo que reduce la frustración de no poder expresarse.
En síntesis, la roboterapia no cura estas demencias, pero mejora la calidad de vida del paciente y su entorno, aportando serenidad y compañía donde hay desconexión.
Limitaciones y contraindicaciones de la roboterapia
Como toda intervención, la roboterapia tiene sus propias limitaciones. En general, se trata de una terapia muy segura y bien tolerada, pero conviene tener en cuenta los siguientes aspectos:
- Aceptación individual variable: no todas las personas mayores reaccionan igual al primer contacto con estos dispositivos. Algunas pueden mostrar rechazo inicial o indiferencia, en particular si padecen alteraciones perceptivas. Por eso, la introducción debe ser progresiva y nunca forzada.
- Sensación de infantilización: hay mayores que expresan sentirse como si les estuvieran dando un “juguete de niños”, sobre todo quienes mantienen alto nivel cognitivo.En muchos casos, al experimentar los efectos positivos, cambian su opinión.
- No sustituye el afecto humano: una mascota robótica no reemplaza el cariño de una persona o de un animal vivo. Como hemos mencionado antes, la roboterapia es un complemento que ofrece estímulos cuando no es posible tener una mascota real. El dispositivo es un apoyo más, nunca un sustituto del contacto humano. Debe integrarse en un plan terapéutico amplio que incluya terapia psicológica para adultos mayores, además de la interacción con familiares y otros residentes.
- Consideraciones tecnológicas: los dispositivos terapéuticos deben imitar bien al animal, ser seguros, fáciles de limpiar y manejables. La mayoría de equipos comerciales cumplen estos requisitos.
- Coste y disponibilidad: hay robots sofisticados que cuestan varios miles de euros, mientras que los gatos de peluche interactivos son más asequibles, en torno a unos pocos cientos de euros.
Cómo integramos la roboterapia en Emera: uso de gatos de peluche terapéuticos
En Grupo Emera, hemos desarrollado un protocolo estructurado de terapia con gatos robóticos que garantiza resultados óptimos y una experiencia positiva para todos nuestros residentes. Te explicamos cómo lo hacemos.
Introducción progresiva del gato de peluche para garantizar aceptación
La presentación del gato robótico se realiza de manera paulatina, permitiendo que cada persona se familiarice con el dispositivo a su ritmo. Comenzamos con sesiones breves, observando las reacciones y ajustando el enfoque según las necesidades individuales.
Nuestro equipo evalúa qué residentes pueden beneficiarse más, considerando su historial con mascotas, nivel de deterioro cognitivo y preferencias. Nunca forzamos la interacción; respetamos los tiempos de cada persona.
Sesiones guiadas por terapeutas ocupacionales y psicólogos
Las sesiones de roboterapia están dirigidas por profesionales especializados de nuestro equipo multidisciplinar. Contamos con terapeutas ocupacionales y psicólogos que diseñan intervenciones personalizadas y adaptadas a los objetivos de cada adulto mayor.
Durante la sesión, el terapeuta observa las reacciones, facilita la interacción y aprovecha los momentos espontáneos para trabajar aspectos emocionales, cognitivos o sociales.
Actividades de interacción: acariciar, hablar, peinar
Las actividades incluyen acariciar suavemente al gato, hablarle con cariño, peinarlo, colocarle adornos o identificar características de su pelaje. Son acciones que tienen un enorme valor terapéutico.
Muchos residentes verbalizan su preocupación por las necesidades del gato, preguntando si ha comido o si tiene sueño. Este comportamiento refleja la activación de instintos de cuidado que refuerzan el sentido de propósito del adulto mayor.
Trabajo simultáneo de habilidades cognitivas
Mientras el residente interactúa con el gato robótico, trabajamos habilidades cognitivas como la atención sostenida, la memoria a corto plazo, el reconocimiento de colores y la coordinación visomotora. Esta técnica se integra perfectamente con otras actividades de terapia ocupacional.
Pedimos al adulto mayor que recuerde el nombre que le ha puesto al gato en sesiones anteriores, que identifique el color de su lazo o que describa cómo se siente al acariciarlo. Estas tareas mantienen activas las funciones mentales sin generar frustración.
En nuestro centro de día, también incorporamos la roboterapia en sesiones grupales donde varios residentes comparten la experiencia, potenciando los beneficios sociales.
Como hemos visto, la roboterapia ha demostrado ser una herramienta valiosa en el cuidado integral de personas mayores, especialmente aquellas con deterioro cognitivo. En Grupo Emera, seguimos apostando por terapias innovadoras que mejoran la calidad de vida de nuestros residentes, siempre desde el respeto, la profesionalidad y el cariño que merecen.
Referencias:
[1] Mateluna Cuadra, J. (2024, noviembre 5). Científicos chilenos incorporan gatos robóticos para el cuidado de personas mayores. Cooperativa Ciencia. https:// cooperativaciencia.cl/radiociencia/2024/11/05/roboterapia-una-nueva-alternativa-para-el-cuidado-de-personas-mayores/
[2] Salinas, M. (2023, marzo 2). La ‘mascota’ que puede reemplazar a los psicotrópicos y combate la soledad en ancianos con Alzheimer de Salamanca. Salamanca 24 Horas. https:// salamanca24horas.com/local/video-mascota-reemplazar-psicotropicos-combate_1_2545271.html
[3] Bujakiewicz, B. (2025, noviembre 20). Cómo funciona Flora, la gata robot que ayuda a reducir la ansiedad en adultos mayores. Infobae. https:// infobae.com/tendencias/2025/11/20/como-funciona-flora-la-gata-robot-que-ayuda-a-reducir-la-ansiedad-en-adultos-mayores/
[4] Centro de Referencia Estatal de Atención a Personas con Enfermedad de Alzheimer y otras Demencias. (2024, octubre 23). Roboterapia. Instituto de Mayores y Servicios Sociales (IMSERSO). https:// crealzheimer.imserso.es/cre-alzheimer/terapias-no-farmacologicas/roboterapia
[5] Thurrott, S. (2022, 27 de octubre). Cómo Robopets puede ayudar a las personas con problemas de memoria a sentirse menos solas. Banner Health. https:// bannerhealth.com/es/healthcareblog/better-me/how-robopets-can-help-people-with-memory-issues-feel-less-lonely
[6] Blanco, S. (2024, 20 de septiembre). La roboterapia llega a las residencias de mayores para ayudar a personas con demencia. ConSalud. https:// consalud.es/pacientes/roboterapia-llega-residencias-mayores-ayudar-personas-con-demencia.html
[7] Perdomo-Delgado, C., Dabiri-Golchin, M., Sánchez-Herrera-Baeza, P., Muñoz-Martínez, A., Reyes-Sosa, N., Pérez-de-Heredia-Torres, M., & Obeso-Benítez, P. (2025). Exploring Interactions of Older Adults with Mild Dementia Participating in Robotherapy with Robot Cats in a Day Hospital in Spain: A Qualitative Study. Applied Sciences, 15(9), 5098. https://doi.org/10.3390/app15095098

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